Atención a los libros de texto ::
Publicado por Jordi Mustieles - 13/01/09
En los últimos días hemos visto varias noticias que afectan directamente al modelo de negocio en el sector de los libros de texto, en la medida en que proponen alternativas distintas a la compra.

Libros de alquiler
Con el actual clima de recesión, en Estados Unidos empiezan a surgir empresas que utilizan las posibilidades de Internet para ofrecer servicios de alquiler de libros de texto.
Allí es habitual que los estudiantes compren sus libros de texto (de poder ser, usados) al principio del curso y los vendan al terminar. Ahora, en cambio, empieza a extenderse la opción de alquilarlos.
Así, ayer se anunció que BookSwim, una empresa de alquiler de libros fundada en el 2007, se ha asociado con BookRenter para atender específicamente las necesidades de los estudiantes. Los planes de suscripción empiezan a partir de 9,95 dólares al mes.
Chegg es otra empresa que ofrece un servicio semejante: los estudiantes eligen los libros que necesitan, los reciben en su casa y, al terminar el curso, los devuelven por correo.
Libros digitales
Otras noticias tienen que ver con la digitalización de los textos, y la primera llega de Malasia, donde el gobierno federal, tras un programa piloto con unos 100 alumnos, se ha propuesto equipar a todos los alumnos de las escuelas primarias con un dispositivo tipo ordenador portátil en sustitución de los libros de texto.
El plazo previsto para este objetivo es de dos años, e incluso se ha empezado a crear una fábrica para montar los aparatos con una licencia de Intel.
Por otra parte, en Estados Unidos se está comentando una iniciativa semejante por parte de la Northwest Missouri State University, que desarrolló un programa de e-textbooks con 200 estudiantes y este año quiere extenderlo a 4.000 de sus 6.500 alumnos.
Dean L. Hubbard, el presidente de la Universidad, declaró que no todos los libros de texto que necesitan están aún en formato digital, y añadió:
Pero con una previsión realista yo diría que podríamos prescindir completamente de los libros de texto impresos antes de tres años.
El programa piloto utilizaba el lector Sony Reader, pero los estudiantes detectaron algunas carencias como la posibilidad de hacer anotaciones en el texto.
Sony afirma que ha tomado nota de esta información para diseñar un prototipo más orientado al mercado educativo, pero de cara al próximo semestre la Universidad sustituirá estos dispositivos por ordenadores portátiles.
(Vía GalleyCat, Brave New World, TeleRead y Brave New World.)

1 Carlos Pérez Álvarez - 25/01/09 a las 14:00:18
Sin ánimo de seguir aburriendo con la crisis, pero efectivamente ha tenido que que llegar este clima de recesión para que se cuestione el uso y despilfarro de papel, víctima de la superabundancia de información.
Son, en mi caso, muchos años de portátil, PDA, actualmente iPhone, viendo en un cada vez menos lejano horizonte la implantación del soporte digital. Ya difícilmente se sostienen los diez kilos de papel en las mochilas de nuestros alumnos, los intentos de duplicarlos (libro en el instituto, libro bis en casa) o de desguazarlos en fascículos rasgados con saña.
Curiosa la idea del alquiler (sería el argumento definitivo para que dejaran de pintarrajear y maltratar los textos), pero, por lo mismo, escasamente viable. Más interesante es la noticia de las apuestas decididas por el libro digital, ya realidades y no sueños de un lejano futuro.
Miedos tenemos, y muchos (destrezas, caligrafía…), pero la tendencia es imparable. Y lo que se comenta en otro artículo sobre el estado de la prensa, todo un síntoma: más de lo mismo.
Por cierto, enhorabuena por el sitio, todo un hallazgo para los que, siendo de letras, tenemos inclinaciones cibernéticas y digitales.