El caso Spore ::
Ahora que el libro digital comienza a emerger, y los formatos candidatos a “ebook” están aún por decidir, la industria editorial se pregunta por el sistema de gestión de derechos digitales, también conocido como DRM.
El conflicto del DRM es que no soluciona el problema de las copias “no autorizadas”, y sin embargo crea considerables problemas a los usuarios que se decantan por la compra, haciéndoles dudar, en (demasiadas) ocasiones, si no hubiera sido más cómodo buscar una copia “alternativa”.
En este sentido nos referimos habitualmente a la industria de la música o del cine, que han visto fracasar estrepitosamente el uso del DRM, hasta abandonarlo totalmente en el primer caso. Y esto ha llevado a extrañas paradojas como la de Apple, que estuvo vendiendo música bloqueada hasta hace poco, y ahora que decide retirar el uso de esta restricción, le exige al usuario un pago adicional por cada canción que desee desbloquear.
Pero recientemente se ha producido otro caso “escandaloso” en referencia al DRM, y ha sido esta vez en el sector del videojuego, que por cierto sobrepasa a día de hoy a la industria de la música, cine y literatura (y curiosamente se entrelaza ocasionalmente con esta última para promocionar el libro).
Se trata del caso Spore, un juego muy esperado y, quizá por ello, extremadamente bloqueado, tanto, que ha causado graves molestias a los usuarios. El molesto uso del DRM en este caso sólo consiguió dos cosas: más usuarios buscando copias alternativas (se ha convertido, según parece, en el juego más pirateado de la historia), y una protesta en masa (gracias a la red) que forzó a la compañía, finalmente, a tomar medidas, antes de empeorar (aún más) su imagen.
Acudimos a un experto, Jorge Mediavilla, a que nos lo cuente con más detalle. Jorge, periodista, es Product Manager de Yahoo! Juegos, y sigue la salud de la industria en su blog Banzaii.
Ni el juego ni su famoso creador: El DRM de Spore fue el protagonista del lanzamiento
El DRM (Digital Rights Management o Gestión de derechos digitales) fue el protagonista del lanzamiento del esperado Spore hace ya más de medio año. Las quejas de los usuarios por este tema eclipsaron un juego que había levantado mucha expectación e incluso a su creador, Will Wright, el único gran gurú de la industria de los videojuegos, famoso por crear Los Sims, que aguanta la burocracia y otros defectos de Electronic Arts (EA). Tantos años de trabajo se arruinaron en solo unos días gracias a un DRM especialmente restrictivo.

Los compradores de Spore se encontraron con el sistema de protección SecuROM que requería activación por Internet del videojuego y solo tres instalaciones por comprador. A partir de la tercera instalación había que llamar a EA a dar explicaciones y a demostrar que se ha comprado el juego. Ojo, porque no se podía dejar el juego a un amigo ni ir a su casa a probarlo porque las tres instalaciones iban asociadas a una sola cuenta y a partir de la tercera instalación te quedabas sin juego. Tres instalaciones es una cifra realmente baja para instalar el juego en varios ordenadores y, sobre todo, rejugarlo en el futuro.
Obviamente, esto no gustó nada a los compradores del juego, que además sufrieron diversos problemas para activar los juegos. Los usuarios no dudaron en movilizarse en Amazon, un sitio muy visitado a la hora de conseguir valoraciones de usuarios sobre todo tipo de productos. Los jugadores valoraron negativamente el producto bajando su nota y criticando duramente a EA, lo que afectaría decisivamente a las ventas.
Los usuarios atacaron directamente donde duele, a las ventas del juego, y esto obligó a reaccionar a EA, que hizo modificaciones para no requerir obligatoriamente el CD original y aumentó el número de instalaciones permitidas a 5. Esto no aplacó a los usuarios, pero al menos éstos ganaron una batalla ante el número uno de los videojuegos.
Denuncia al canto
Además de cabrear a los usuarios que compraron legalmente el juego (hasta el momento nadie que lo haya descargado ilegalmente se ha quejado), EA deberá hacer frente a una demanda en California porque se considera que el sistema SecuROM es malware y/o Spyware, ya que monitoriza el corazón del ordenador y vigila lo que hace el usuario. Incluso si el usuario elimina completamente Spore, SecuROM sigue en el ordenador hasta que se formatee el disco duro.
Los denunciantes aseguran que se han incumplido diversas leyes californianas relativas a la competencia y a los derechos de los consumidores, al no informar bien al usuario sobre las características del sistema SecuROM. Se considera que este sistema de DRM actuade de manera subrepticia, vigilando el uso del PC y consumiendo recursos para recopilar y mandar información a EA.
El DRM no es la solución
Pese a todo, Spore ha sido un éxito en ventas. El DRM no ha hecho mas que cabrear a los usuarios legales, que habrían optado en masa por conseguir una de las copias piratas que circulaban por Internet incluso días antes de su llegada a las tiendas. El DRM no es la solución, pero está claro que algo tienen que hacer las empresas de videojuegos para rentabilizar ciertas inversiones, sobre todo para PC, una plataforma que agoniza debido a la piratería, las tarjetas gráficas integradas en placa y algunas otras razones.
Este caso también nos ha servido para comprobar la capacidad de movilización de los usuarios en Internet. Cabreados, atacaron donde más dolía, en los sitios donde se informa la gente y se produce la decisión de compra, e hicieron reaccionar a EA.

Puedes seguir las opiniones de Jorge en su blog Banzaii. También de interés en Banzaii: Tres formas de evitar la piratería sin molestar al personal.
