Los editores comienzan a retirar el DRM de los libros ::
Empezando por los audiolibros. La tendencia comenzó con el aviso de Apple a sus proveedores de iTunes, que en una carta abierta declaraba que los sistemas de protección anticopia no son eficaces, y paradójicamente sólo suponen un problema para los proveedores y clientes “legales”, y no para los “piratas”. Era un reflejo de las eternas demandas de los usuarios, internautas y consumidores, demandas que en algunos casos acabaron en los tribunales y costaron millones a empresas como Sony por la mala implantación de estos sistemas.
A lo largo de 2007 las discográficas acabaron retirando sus diversos sistemas anticopia (DRM), y ahora son los editores quienes siguen sus pasos.
Los primeros pasos los ha dado Random House, anunciando que sus archivos digitales de audio libros se oferecerían a partir de ahora como MP3 sin protección anticopia. De este modo se libera a los usuarios de múltiples problemas de compatibilidad de los archivos entre diferentes dispositivos, del mismo modo que diferentes vendedores podrán trabajar con el mismo archivo. En definitiva un mercado más libre y coherente con la red, ya que los sistemas anticopia han demostrado una terrible ineficacia, empujando incluso en algunos casos a los consumidores hacia un mercado “pirata” donde los archivos resultan más sencillos de manejar.
El grupo Penguin ha decidido seguir los pasos de Random House, de manera que se prevee que el resto de editores sigan el mismo camino. La medida podría aplicarse también en los libros electrónicos, lo que dejaría a Amazon en una curiosa situación después de bloquear toda su biblioteca digital para que sólo funcione con su Kindle, y adquirir recientemente la principal empresa de audiolibros, Audible, por 300 millones de dólares.
El volumen de negocio de los libros de audio durante el año pasado fue de 923 millones de dólares.
