No muerdas la mano que te da de comer ::
Publicado por Alberto Cano - 22/03/09
Como seguramente todo el mundo sabe, el nuevo Kindle 2 incluía una opción (Text to Speech) que leía el texto de pantalla, de modo que el usuario podía escuchar un libro comprado en Kindle. Esto es especialmente útil para personas con discapacidades pero también para leer libros cuando leer no es posible: conduciendo, paseando, etc.
A alguien se le ocurrió, cómo no, que esto podría servir para demandar a Amazon argumentando que la versión de texto es una cosa y ese audio, otra distinta, primero porque alguien más podría escucharlo (!!!) y segundo porque suponen que deben pagarse derechos dos veces, para la versión de texto y la de audio.

Así que, ante la amenaza de los defensores de los derechos (de explotación comercial) Amazon, aún argumentando que esta opción era legal, decidió curarse en salud y dejar en manos de los editores y autores la posibilidad de que Kindle 2 pueda o no leer su libro, reproducirlo por voz. Random House parece que ya lo ha desactivado en todos sus libros.
En los foros de la comunidad de Kindle, un tal James G. Henderson ha publicado una carta abierta a autores y editores que traduzco libremente aquí:
(nota: TTS son las siglas de esa función de lectura, Text To Speech)
TTS ha incrementado mis compras entre un 300% y un 400%Desde que compré el Kindle 2 compro el triple de libros, y ahora pago por suscribirme a periódicos, porque la función TTS me permite consumir entre 3 y 4 veces más información durante el día.
Solía leer alrededor de un libro al mes en digital con un netbook y un dispositivo móvil Windows. Yo no me susccribía a periódicos ni revistas. Pero desde que compré Kindle 2 leo entre uno y dos libros en una o dos semanas, leo periódicos diariamente y revistas semanalmente. Leo cuando puedo… descansos del trabajo, antes de ir a la cama, mientras espero algo. Pero ahora puedo escuchar el Text To Speech en mis paseos diarios, mientras conduzco, y a veces mientras me duermo. Como resultado, ahora compro muchos más libros que nunca, y actualmente pago por suscribirme a revistas y periódicos.
¿Por qué, como autor o editor, desearia venderme menos contenidos? Nunca he comprado las dos versiones de un libro, texto y audio, y nunca lo haré.
En realidad, si desactiva el TTS en sus obras, no las compraré. De hecho, sus obras probablemente estén disponibles de forma gratuita tanto en texto como en audio en un torrent, y si realmente quiero leerla, y me lo pones complicado hacerlo, buscaré en esas fuentes “gratuitas” y animaré a otros a hacer lo mismo.
No muerdas la mano que te da de comer. Necesitas a los consumidores más de lo que nosotros te necesitamos.
Bueno, la carta dice al menos un par de cosas bien ciertas. Quien compra un libro en texto (papel o ebook, no importa ya) es para leerlo, y si lo compra en audio, para escucharlo, pero no comprará ambas versiones. Si usted vende 20.000 copias de su libro, serán 20.000 lectores, repartidos entre texto y audio, si es que lo tiene disponible en esa versión y algunos lo compraron. Son ventas totales, repartidas, no multiplicadas.
Sin embargo, es posible que, ofreciendo la posibilidad de que una única compra facilite ambas opciones al lector, este hecho podría resultar significativo para mejorar su ventas, logrando inclinarse por la compra a unos cuantos consumidores más. Nunca venderá menos ni recaudará menos derechos, por contra, es posible que venda algo más.

Henderson se refiere luego a otra cruda realidad, y es que sus contenidos probablemente estén disponibles ya en otras fuentes que no le reportan ingresos. De hecho, ya hicimos la prueba aquí con títulos que no existen en ningún otro formato digital.
Es otra realidad contra la que no conviene luchar. Aprenda de los que fracasaron estrepitosamente antes que usted. La industria de la música y el cine seguramente ha dispuesto más recursos en esa guerra de los que usted puede disponer, y ha fracasado repetidas veces. ¿Soluciones? Gánese a sus clientes. No hay más.
Ahora toca preguntarse el cómo. Pues no lo sé. Sin embargo, aunque nadie sabe donde lleva el río exactamente, está claro que el agua suena, y sí parece un buen momento para navegar y ver qué pasa. Es un momento de exploración. No necesita digitalizar todo su fondo (aunque le conviene ir pensando en ello si no lo ha hecho). Tampoco necesita casarse con nadie. Defina su estrategia, comience a experimentar y vaya corrigiéndose por el camino. Llegará mejor y más preparado cuando estemos en el mar.

En esencia, tras lo que vimos con el Experimento Barbarroja y ahora con el razonado cabreo de este usuario, piense al menos en estos puntos:
Abrir caminos: intente facilitar a sus clientes el acceso a sus contenidos. Hasta ahora no tenía muchas más opciones que imprimir sus libros y entregárselos a un distribuidor. Ahora sencillamente tiene algunas opciones más.
Tender puentes y no levantar muros. Olvídese de DRMs y protecciones absurdas que ahuyentarán a sus clientes digitales. Facilíteles al máximo el acceso y uso de los contenidos por los que le están pagando, antes de que sea demasiado tarde. Haga clientes, no enemigos.

Pensar en múltiples soportes: Ya no hay un único camino, sino muchos y distintos soportes para acceder a los contenidos. Ordenadores, lectores de tinta electrónica, iPhones y smartphones, Tablet PCs y netbooks, incluso las consolas portátiles, que hoy sirven para muchas más cosas que jugar… Distintas posibilidades, distintos targets…
Pensar en múltiples canales: Tampoco se cierre pensando en un único modelo de negocio. Es más, piense que algunos usuarios digitales asumen que no existe un coste por copia (aunque no sea del todo correcto). Existen distintas opciones, diferentes precios, y varios modelos: descarga, suscripción… incluso puede diseccionar sus contenidos en porciones si le parece adecuado.
Etiquetasamazon, drm, kindle, text to speech
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Comentarios [3]
2 Jordi - 25/04/09 a las 18:53:41
Leyendo lo que dice aquí el amigo Bob, encuentro muchos puntos de acuerdo, aunque no coincidimos en todo. Es natural, y me parecería muy bien si no fuera porque me da la impresión, no sé si me equivoco, de que pretende desacreditarnos con insinuaciones falaces. O quizás es que no nos ha leído bien.
Los que ya nos conocen, pues ya nos conocen; para los que no nos conocen, voy a dejar clara nuestra posición, que es de ayuda a los editores en el nuevo panorama digital, como muchos de ellos bien saben.
En el primer párrafo menciona “supuestas victorias que narran muchos sitios web como este”. ¿De qué “victorias” habla? Aquí no estamos en guerra con nadie, Bob; simplemente tratamos de observar la realidad de lo que está ocurriendo. ¿A qué “sitios webs como este” se refiere? ¿En qué saco quiere meternos?
En ese mismo párrafo pretende dar la impresión de que en Soybits estamos a favor del “todo gratis”. No sé de dónde saca esta idea, porque en ninguno de los centenares de artículos que tenemos publicados hemos dicho nunca eso ni creemos que sea acertado.
Sí creemos que conviene estudiar “la economía de lo gratis” para ver de qué manera puede afectar al modelo de negocio de cada cual, y este es un concepto económico que no tiene nada que ver con las descargas ilegales. Véase, por ejemplo, este artículo de Chris Anderson o este otro de Mick Masnick, en Techdirt, para entender un poco de qué estamos hablando.
Más adelante dice: “asegúrese que sus contenidos estén debidamente protegidos”. Si se refiere al DRM, como parece, hay desacuerdo. Guste o no, el DRM ha fracasado en todas las industrias en que se ha intentado, y creemos que tampoco tiene futuro en el sector del libro, al menos de la manera en que se está aplicando.
Si el DRM cumpliera su función, lo defenderíamos, pero es que es una mala decisión comercial. Y si por decir esto van a acusarnos de “estar en el juego del mangoneo”… no le veo la lógica.
Y al final, la defensa de la propiedad intelectual. Me da la impresión de que este párrafo es capcioso, pero vamos allá: totalmente de acuerdo en defender los derechos de los creadores, pero, si por “defender la propiedad intelectual” se entiende defender modelos de negocio monopolistas y caducos y un concepto del copyright que hasta la misma Copyright Society of the USA reconoce que está en crisis... no, ahí no estamos de acuerdo. Lo siento.
¿Nos convierte eso en “piratas” o en “voceros del todo gratis”? Sinceramente, creo que solo alguien con un interés espúreo en enturbiar las aguas del debate racional podría acusarnos de eso, y no tendría razón.
Cualquiera que nos venga siguiendo se habrá dado cuenta de que nuestra intención es ayudar a los editores a encontrar caminos para conservar sus clientes de siempre y sumar clientes nuevos.
Queremos que vendan más, no que regalen sus productos, e intentamos estudiar de qué maneras se puede conseguir esto en el nuevo escenario digital.
A partir de ahí, estamos abiertos a la discusión con cualquiera que aporte argumentos racionales, sea cual sea su posición. Lo que no puede ser es que intenten desacreditarnos en nuestra propia casa con acusaciones infundadas.
3 Bob - 27/04/09 a las 21:11:26
Una reflexión sobre la seguridad que se me quedó en el tintero: Cuidadín con la información digital.
Una diferencia muy grande entre cine, video, música y libros en cuanto al pirateo es la siguiente:
Prácticamente 80% del vídeo y de la música con copyright se pueden descargar gratis a través de las redes peer-to-peer. Sin embargo la presencia de libros en estas redes es anecdótica.
¿Por qué se da está diferencia? La primera razón es evidente: se lee poco y los libros no interesan tanto como lo musical y la imagen. Dicho esto, la explicación para la falta de diligencia de los piratas es muy sencilla: traspasar información digital a estas redes p2p es técnicamente muy fácil, y, por desgracia, la música, el video y el cine abandonaron hace mucho la producción analógica. Sin embargo, pasar de papel a digital no es tan sencillo. Requiere trabajo y medios, y ahí la gente no quiere entrar. Además es una labor muy profesional que hay que saber resolverla. No es tan fácil como decir “me compro un scanner hago un ocr y ya está”, ni mucho menos.
Los editores lo tienen todo en soporte digital, pero lo que sale al mercado está impreso en papel. Por eso, sean prudentes con la distribución de productos digitales, especialmente si el producto digital no está protegido. No hay prisa. El mercado del libro sigue funcionando igual que siempre y va a seguir así muchos años. Es mejor esperar y ver qué pasa con el tráfico ilegal en la redes p2p. De momento los intentos de eliminación de la encriptación de los libros está dando resultados muy pobres (lo cual no quiere decir que los crackers no vayan a conseguirlo).
Respuesta a Jordi: no, a mí no me interesa desacreditar a nadie. Si este sitio pierde interés no se leerían mis mensajes.
Saludos,

1 Bob - 24/04/09 a las 23:46:26
Si usted vive de derechos de autor o estos forman parte de sus ingresos:
NO SE DESANIME. Las supuestas victorias que narran muchos sitios web como este son sólo “supuestas”. Han ganado alguna batallita pero no han ganado la guerra. Muy al contrario: las cosas se están dando la vuelta y a gran velocidad. Escriba en el buscador google “futuro redes p2p” y verá el negro panorama al que se enfrentan los defensores del todo gratis. Las redes van a seguir existiendo y ya se está hablando del p4p. Sin embargo, el material ilegal, protegido por copyright, va a desaparecer de esas redes. Miles de personas están trabajando en ello y necesitan su apoyo, no su desaliento.
Abrir caminos: intente facilitar a sus clientes el acceso a sus contenidos. Hasta ahora no tenía otra opción que imprimir sus libros entregárselos a un editor. Ahora sencillamente tiene algunas opciones más. Analícelas con atención porque se está abriendo un nuevo escenario en el que los autores van a salir ampliamente beneficiados.
Proteja su obra: asegúrese que sus contenidos, cuando se publican, estén debidamente protegidos, incluso si se trata de obras que están en dominio público. Si los facilita en un formato abierto los expone al expolio y a la manipulación. Descarte completamente ese tipo de opciones cuando se lo propongan. No se deje engañar. Sus lectores se lo van a agradecer y mucho. La gente no quiere problemas. Cuando entran en un librería se dirigen a las cajas y allí les retiran la protección electrónica de sus libros físicos. Son muy pocos los que están en el juego del mangoneo. Aquí pasa lo mismo, con una ventaja muy grande para usted: los precios del producto cultural van a bajar y mucho, y sin embargo usted va a ganar más que antes.
Pensar en múltiples soportes, siempre que se garantice la seguridad: Ya no hay un único camino, sino muchos y distintos soportes para acceder a los contenidos. Ordenadores, lectores de tinta electrónica, iPhones y smartphones, Tablet PCs y netbooks, incluso las consolas portátiles, que hoy sirven para muchas más cosas que jugar… Distintas posibilidades, distintos targets… Pero no apoye aquellas opciones que no sean seguras. Los lectores siempre sabrán encontrarle.
Pensar en múltiples canales: Tampoco se cierre pensando en un único modelo de negocio. Existen distintas opciones, diferentes precios, y varios modelos: descarga, suscripción… incluso puede diseccionar sus contenidos en porciones si le parece adecuado.
Apoye públicamente la defensa de la propiedad intelectual: Piense que las Leyes, los Gobiernos, y la mayoría que vota, están y estarán siempre de su lado. Que no le intimiden ni le amedrenten los voceros del todo gratis. Parecen que son muchos porque son personas que se desenvuelven bien con la informática y la Red, ¡pero no hay nada más detrás de ellos! Ni tienen la razon, ni tienen futuro.
¡Suerte!