Por qué importan las APIs de Google ::
Hace unos días mencionamos que Google había publicado una API para la plataforma de Google Book Search, abriendo así al uso público sus funciones de vista previa de libros. En palabras de Alex Diaz, director de producto de Google Book Search, se trata de "un gran paso adelante para llevar más libros, a través de más webs, a más personas online".
La noticia merece comentarse con algún detalle, pero antes de entrar en mayores explicaciones lo mejor es una demostración práctica de lo que ya se puede hacer utilizando esta API. Fíjese en el siguiente botón:
¿Lo ha pulsado ya? ¿Qué le parece el resultado? Naturalmente, el libro que se ve en la pantalla podría ser cualquiera que figure en la base de datos de Google Book Search, y el botón que lo convoca puede estar incrustado en cualquier web de Internet. Y esta es solo una de las múltiples opciones de difusión posibles.
Otro ejemplo: la presentación de este libro de Arcadia en la propia web de la editorial.
Para eso sirven las APIs. Una API (de Application Programming Interface) es lo que permite a una aplicación web "hablar" y colaborar con otra. Si tiene usted una API, en esencia está ofreciendo la posibilidad de que otros utilicen sus datos para hacer con ellos cosas que quizás a usted no se le habrían ocurrido nunca.
La posibilidad de coger de aquí y de allí para hacer algo nuevo con la mezcla es una de las tendencias de crecimiento más potentes de Internet. Por poner un ejemplo, utilizando las APIs de Google Maps y datos de Craigslist, unos desarrolladores crearon una web llamada HousingMaps que combina información sobre apartamentos en alquiler con mapas de la zona.
Esto es lo que empezará a ocurrir ahora con los libros. El sistema de Google funciona bien y está claro que abre interesantes posibilidades. Pero la cosa acaba de empezar, y aún está por ver qué clase de aplicaciones ingeniosas se le ocurrirán a la gente para las nuevas APIs de Google.
Sin embargo, por las causas que sean no todos los libros se presentan con la mayor calidad, y dejar en manos de Google la responsabilidad final sobre la presentación del contenido no puede ser del todo satisfactorio para los editores que se preocupan por la apariencia, el diseño y la legibilidad de sus textos.
Esta es solo una de las razones que señalan la conveniencia de que los editores empiecen a plantearse la importancia de las APIs; puede haber otras de mayor trascendencia empresarial. Como se pregunta un acertado artículo en Exact Editions titulado "¿Cuántos directores de editorial saben qué es una API?":
¿Por qué importa si su director sabe o no qué es una API? Importa porque los editores (y los propietarios de periódicos, las cadenas de TV, los estudios de cine y los productores de contenidos en todas sus formas) no van a permitir que Google (ni YouTube ni ningún otro) gestione y defina la API que da acceso a sus contenidos. Poseer, participar o aliarse con las APIs que acceden a su contenido puede ser la decisión clave para las empresas en el próximo decenio.
La API de Google Book Search es una gran noticia y, al margen de otras consideraciones estratégicas, plantea de forma cada vez más inmediata la necesidad de estructurar los textos de la manera más adecuada, con especial atención a los metadatos.
Lo cual nos llevaría por sus pasos contados a hablar sobre el XML y su importancia para la industria editorial: al margen de sus otras aplicaciones para la conversión entre distintos formatos (XHTML, PDF, EPUB...), los editores podrán utilizar APIs para desarrollar herramientas compatibles y XML para estructurar y etiquetar el contenido de manera que mejore sus resultados en las búsquedas.
Pero esto es tema para otro artículo.Más información en:
Google Code
Inside Google Book Search
Exact Editions
XML and APIs: Perfect Together
