Prohibir el futuro ::

Publicado por Alberto Cano - 27/05/09

Los enemigos de los libros son principalmente los hombres, que los queman, los censuran, los encierran en bibliotecas inaccesibles y condenan a muerte a quienes los han escrito. Y no, como se cree, Internet u otras diabluras (…) Internet enseña a los jóvenes a leer, y sirve para vender un montón de libros.
Umberto Eco

En el pasado “desayuno de expertos” del eForo organizado por Publidisa se comentó que la Feria del Libro de Madrid iba a prohibir expresamente el libro digital. Y efectivamente así ha sido, se contemplaba esa norma expresamente en su reglamento y la noticia ha corrido por Internet causando todo tipo de reacciones.

Ignacio Latasa

Si bien esta no es la norma (en la Feria de Sevilla, por ejemplo, el libro digital es protagonista), sí es cierto que el sector editorial se ha desentendido de Internet prácticamente desde el principio. No hablamos ya del libro digital sino de la web, el catálogo online, las herramientas de márketing o la comunicación con sus lectores. Y es un error cuyas consecuencias se están comenzando a vislumbrar ahora.

Empresas del sector tecnológico-digital sí vieron un enorme hueco de mercado y la oportunidad de posicionarse cuando los anteriores protagonistas del sector no pensaban hacerlo. Ahora, el sector anda convulso entre acatar las normas que están imponiendo los otros, tratar de hacer algo o seguir ignorando la realidad. Y entretanto, van surgiendo nuevas editoriales digital born capaces de entender el nuevo paradigma.

Los otros son, principalmente, Amazon y Google, quienes están definiendo las reglas del juego con dos modelos de negocio muy diferentes:

Amazon: el ecosistema cerrado

La preparación de Amazon ha pasado primero por un largo camino que la llevó a instaurarse como la primera librería del mundo, y en una segunda fase por la adquisición de varias empresas necesarias para configurar su estrategia:

La compra de Mobipocket, por ejemplo, la hizo propietaria del formato más extendido del libro digital, y también del sistema de protección (DRM) que mantiene los libros dentro de su ecosistema (Amazon-Kindle).

Bezos con un Kindle

También se hizo con BookSurge, el sistema de impresión bajo demanda (POD) con el que presiona a los autores, Audible, el mayor catálogo de libros de audio, Abebooks con Bookfinder para buscar libros (de papel) desde Internet, Shelfari y LibraryThing (40%) de catalogación social, y finalmente Lexcycle, cuyo Stanza podría definirse como el lector de ebooks de más éxito hasta la fecha, con cerca de 2 millones de descargas de la aplicación para iPhone.

Todo esto se corona con Kindle, su propio ereader, el lector de tinta electrónica que se define como servicio gracias a Wishpernet, una conexión inalámbrica subvencionada que permite usar Kindle sin necesidad de ordenador alguno, permite llevar la propia Amazon en el dispositivo y cargarte automáticamente tus periódicos, revistas o blogs cada mañana.

Hay un Kindle para cada necesidad o para cada momento: el clásico para el formato libro, el grande (DX) adecuado para periódicos o libros de texto, e incluso el del iPhone, en forma de aplicación, con el que seguir tus lecturas cuando no llevas el Kindle (lecturas que sincroniza con Whispernet).

kindle dx 2

En definitiva, Amazon es la referencia como librería digital (tanto para libros de papel como para ebooks), vende los ebooks en un formato que sólo sirve para su Kindle y vende el propio dispositivo, además de ganarse unos royalties por todos los demás contenidos que veas él (un porcentaje de las suscripciones a periódicos, revistas y blogs y un extra por cada archivo que envíes al dispositivo).

… en fin, como resultado parece que Amazon ha definido el precio del bestseller digital: 9,95 dólares.

Google, el libro en la nube

Por su parte Google ha seguido una estrategia distinta, basada en su prestigio como servicio de búsqueda.

Su programa Google Book Search (o Google Búsqueda de Libros) se ha dedicado a escanear millones de libros, primero de grandes bibliotecas y luego de las propias editoriales, y ha etiquetado sus contenidos palabra por palabra.

Google book search 2

De esta forma, cualquier búsqueda en Google puede devolver como resultado el contenido de algunos libros relacionados, y por tanto dirigir una gran cantidad de tráfico a estos contenidos.

Los muestra online mediante un visor que los reproduce tal cual (PDF) y restringe el acceso a un 20% del contenido (que no se puede descargar).

En este caso, Google obtiene unos beneficios directos por la publicidad contextual, pero también permitirá la compra del acceso al libro (sigamos asimilando nuevos conceptos) repartiendo beneficios con el editor. De esta forma el libro pasa a ser un contenido en la nube, y puede accederse al mismo desde cualquier ordenador o dispositivo que tenga conexión.

Stanza en iPhone

iPhone, lider por sorpresa

Pero ni Amazon ni Google han dominado aún en cuanto a usuarios se refiere. Sorprendentemente ha sido Apple con su iPhone quien más éxito ha tenido en el mercado del libro digital, sin buscarlo. Por lo menos en lo que se refiere a número de lectores.

Desde que Apple abrió la tienda de alicaciones, la oferta de contenidos se ha multiplicado de forma exponencial y ya ha superado las mil millones de descargas. Y entre esos contenidos han ido apareciendo libros de distintas formas, hasta que Apple decidió crear una categoría de libros en su sistema, que ha resultado la de mayor crecimiento después de los juegos.

Allí aparecieron Stanza, eReader, Shortcovers y Wattpad, las aplicaciones de mayor éxito en el dispositivo, especialmente la primera que ya hemos mencionado antes.

Stanza permite el acceso a múltiples catálogos de libros, como pueden ser los de Fictionwise, O’Reilly, Random House (gratuitos), Feedbooks, Harlequin, SmashWords, Proyecto Gutenberg, Munseys, BookGlutton o PanMacmillan (tasters), todo cómodamente sin salir de la aplicación, libros gratuitos o de pago según el caso.

shortcovers iphone

Shortcovers, por su parte, ofrece contenidos de distinta categoría (libros, artículos, blogs, etc) y en muchos casos permite la compra de unidades independientes (capítulos de libros).

El éxito del iPhone como lector responde a la lógica de ofrecer la lectura como una función más de un dispositivo muy utilizado (más de 20 millones de unidades vendidas) además de una interfaz envidiable, aunque su pantalla no resulte cómoda para lecturas prolongadas (y mucho menos su batería). Sin embargo, puede resultar muy interesante aprovecharlo como herramienta de márketing.

ePub logo

La cuestión del formato

Y mientras Amazon, Google y Apple avanzaban, la industria se ha unido para resolver uno de los principales problemas: el formato del libro digital. Con ese objetivo ha nacido la IDPF y el desarrollo del formato EPUB, un XML basado en tres estándares de código abierto (open source).

El EPUB define el contenido, lo etiqueta (“esto es el título de un capítulo”, “esto es un párrafo”…) y luego lo muestra de acuerdo a la pantalla donde lo leas y según tus preferencias personales: texto más grande, tipografía tal o color cual. De esta forma podemos leer el mismo ebook en una gran pantalla de ordenador, o en una más reducida de tinta electrónica, un netbook, tablets, o una más minúscula de un móvil, no importa, porque el texto se adapta a la pantalla, fluye como el agua.

Capitan Copyright 2

Libros sin barreras

¿Y qué pasa con la piratería? La industria cultural pensó en un inicio que la facilidad de copiar el contenido digital debía contrarrestarse con sistemas de bloqueo que controlasen lo que podía hacer el usuario con el contenido que había comprado.

Estos sistemas de bloqueo se conocen como DRM (Digital Rights Management) y son, a la práctica, candados que puede abrir todo el mundo menos quien pagó por el contenido.

Es decir, los contenidos bloqueados con DRM han circulado igual (pero desprotegidos) por redes de intercambio de archivos (P2P), pero los que han comprado contenidos con DRM se han visto muchas veces en la imposibilidad de acceder a los mismos por cambiar algún componente del ordenador, o cambiar de dispositivo lector, reinstalar programas, etc.

Por tanto, no han cumplido con el objetivo perseguido, y aún peor, han logrado el efecto contrario. El usuario digital huye del DRM como de la peste.

barbarroja

A pesar de la cuantiosa inversión económica de la indústria de la música y del cine en sistemas de bloqueo, todos ellos han fracasado y finalmente se han retirado todos. Lo peor es que han perdido años de mercado caminando por la acera equivocada.

Ahora es el turno de los editores. No debemos tener miedo al mercado (los libros están circulando en redes P2P igualmente) ni poner barreras a sus clientes (cuando esto no conlleva mayor protección), sino atender una demanda que ya existe (evitando así que la terminen atendiendo otros canales) y facilitar el uso de sus contenidos a sus clientes.

cooler colores

Las pantallas

¿Y qué pasa con la tecnología? A nivel de calle hay un desconocimiento profundo de lo que es el papel electrónico o tinta electrónica (más empleado con este término). Esto lleva a la confusión de que leer en pantallas puede ser incómodo o cansino para la vista, cuando justamente esta tecnología se desarrolló con el objetivo de saltar ese obstáculo.

La tinta electrónica, a diferencia de las pantallas convencionales, no emite luz. Forma la imagen posicionando unas microcápsulas que hacen las veces de pixel cuando se activan en la posición adecuada. El resultado es una lectura igual de cómoda que con el papel, algo que confirma cualquiera que las haya utilizado unos días.

Esto es lo que hay hoy y con lo que funcionan la mayoría de los ereaders. Ya hay modelos que funcionan en color, pero no es una tecnología pensada para imágenes en movimiento (video). Al contrario, lleva tiempo formar la imagen de la pantalla (hoy por hoy 1 o 2 segundos) pero la ventaja es que una vez formada no consume energía. Por tanto, la batería dura miles de páginas de lectura.

El problema es que por el momento no es una tecnología barata. La pantalla supone casi todo el coste del dispositivo y hasta que no bajen el PVP en torno a los 100 euros no serán un producto de masas.

Si para resolver el primer problema (leer en pantallas) del MIT surgió E-Ink Corporation (la empresa que suministra casi todas las pantallas: Kindle, Sony Reader, iLiad, Cybook…), para intentar resolver los otros problemas (color, imagen en movimiento) nació Pixel Qi.

Pixel Qi es una empresa de la inventora de las pantallas del OLPC, el famoso proyecto de crear un portátil de 100 dólares, también originado en el MIT. Estas pantallas consumen poca energía y permiten leer con luz natural.

Pixel Qi está a punto de lanzar al mercado nuevas pantallas LCD que funcionarían de distinta forma según el momento: como un LCD convencional (para ver contenidos de Internet) o como pantalla tipo papel electónico (sin emitir luz, para leer). La ventaja de estas pantallas es que utilizarán las cadenas de producción LCD convencionales y por tanto serán más económicas de producir.

En cualquier caso el editor no debería preocuparse demasiado; la tecnología seguirá su camino, con constantes mejoras e innovaciones que irán resolviendo los problemas que se presenten y reduciendo los costes rápidamente, como es habitual en el sector tecnológico.

Lo que sí debería preocuparnos es qué contenidos cargarán los lectores en esos dispositivos. Es decir, si la oferta comenzará en el editor o no. Y si no ofrece contenidos, la respuesta es que se está quedando fuera de juego.

Lectura para llevar

¿Pero por qué está cambiando todo? ¿Por qué querrían sus lectores llevarse su libro en una diminuta pantalla de móvil?

Sencillamente porque Internet ha transformado los hábitos de lectura por completo. Donde se leían periódicos, hoy se consultan agregadores sociales. Las revistas de ayer son los blogs de hoy. Las enciclopedias sucumbieron al wiki. La forma de generar contenidos ha cambiado, porque hoy cualquiera puede generarlos sin invertir una fortuna en ello. Lo hace un ciudadano cualquiera, en su casa, con su ordenador, y la red permite que todo el mundo pueda acceder al contenido que genera. Son los llamados “prosumidores”, los que pasaron de ser consumidores pasivos a generadores de contenidos.

Todos estos contenidos comparten a día de hoy una tecnología común, el RSS, que permite acceder a los mismos sin tener que visitar sus respectivas webs.

Ahora necesitamos ir un paso más allá, y poder leer esos contenidos en cualquier parte. Ya lo hacemos con algunos dispositivos móviles (smartphones principalmente) y ahora necesitamos hacerlo con otros que resulten más cómodos para esa función, como ya lo hace Kindle. Por tanto la clave es la conectividad, y ya se está trabajando en el RSS del libro, el OPDS.

Una vez los ereaders dispongan de conectividad y sean autónomos (…como ya lo hace Kindle) podremos trasladar la costumbre de leer blogs, periódicos o revistas digitales a otros lugares. En lugar de hacerlo principalmente en la pantalla del ordenador, podremos hacerlo en el tren, el metro, el avión o la playa; y ya es una prática habitual entre los geeks.

Llegado ese momento estaremos hablando de un consumo masivo de los ereaders, y podremos llevar los libros donde están los lectores, y no al revés. Esa es la razón del éxito del iPhone como dispositivo de lectura.

Apple netbook

El mercado está en marcha

En conclusión, esto ya hace bastante tiempo que comenzó y es hoy una realidad que los editores deben hacer suya.

La tecnología ha logrado que leer en pantalla sea tan cómodo como leer en papel, algo que convence en pocas horas de uso. Tenemos multitud de dispositivos de lectura y en camino hay muchos más.

Los gigantes de Internet llevan años invirtiendo y trabajando para implantarse en el mercado, y están condicionando los márgenes de actuación de los editores.

Los libros circulan en redes P2P y otros canales hace años porque hay una demanda de libros digitales que no está ofreciendo nadie, especialmente en nuestro país. Muchos editores que ya se lanzaron al mercado están generando beneficios incluso sin que ello reste ventas al papel.

El DRM está desaconsejado por todos los expertos y encarece los costes.

Los smartphones están tomando un papel relevante en el mercado.

La distribución de contenidos gratuitos ha demostrado mejorar las ventas en numerosos experimentos.

Así que volvamos a empezar, amigos de la Feria del ¿libro?: ¿Qué es un libro?

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PD: Puedes consultar el reglamento de la Feria del Libro de Madrid que prohíbe los contenidos digitales en su …PDF (artículo 6-IV).


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Comentarios [8]

1 Dubitador - 28/05/09 a las 01:45:12

Muy bueno el articulo. Resume estupendamente el estado de la cuestion.

Me extraña que nadie se haya decidido a ofrecer lecturas en el movil tal y como se hace en Japon.

Aunque, bueno, al precio que está el envio/recepcion de algo menos de 200 caracteres…

2 kiermel - 30/05/09 a las 11:27:37

Los editores deben dejar de tener miedo y coger al toro por los cuernos. Poner a la venta sus libros digitales y sin DRM, porque ya están circulando gratis por Internet. Si no otros lo harán y quedarán fuera.

Lo que tienen que hacer es dar algún valor añadido para atraer al cliente. Precio bajo, calidad y algún extra. No tomar al cliente como enemigo poniéndole restricciones que le ahuyenten hacia las redes P2P, donde lo pueden conseguir sin esas restricciones.

Yo hace tiempo que no compro un DVD, porque no me da la gana de tener que tragarme todo el rollo ese de la piratería. ¿Porque me la ponen a mi que lo he comprado? Pues lo bajo de Internet y me ahorro esa acusación continua y muy molesta.

3 Leah - 01/06/09 a las 21:52:43

ENTREVISTA A UMBERTO ECO:

“Desde luego, (…) si tuviera que dejar un mensaje de futuro para la humanidad, lo haría en un libro en papel y no en un disquete electrónico. He visitado la Biblioteca Nacional y he visto libros que tienen 500 años de antigüedad. Si además considero los manuscritos, he contemplado ejemplares escritos hace 1.000 años. Ahora bien, no sabemos cuánto puede durar un disquete de ordenador. Los llamados discos flexibles han muerto antes de agotar su capacidad de almacenamiento de datos. Ésa es la razón de que hayamos escrito 350 páginas para argumentar la larga vida que aguarda al libro en papel”.

FUENTE: http://www.elpais.com/articulo/cultura/mensaje/futuro/dejaria/papel/elpepucul/20090520elpepicul_3/Tes

No tratéis de respaldaros con autores a los que estáis robando (y aquí no hablo del libro electrónico, sino de comentarios a favor de la piratería como el del ignorante anterior). ¿Te gusta el cine? Pues yo que tú empezaba a comprar o alquilar películas, porque sin ir y sin pagar los derechos que les corresponden NO SÓLO a las productoras, sino también a los directores, estás haciendo que la industria se quede sin dinero, y sin industria, NO HAY AUTORES, porque por muy idealizada que tengáis la profesión, os aseguro que un autor no vive sólo de charlas y presentaciones, sino que también de los anticipos y las liquidaciones que POR VENDER le corresponden por parte de la editorial. Así que no os escudéis en el tema acusaciones injustas, ya que lo que es de verdad injusto es que disfrutéis con el trabajo de alguien sin pagar por él.

4 Dubitador - 03/06/09 a las 01:15:02

Leah

Dos errores

El primero atribuible al propio Umberto Eco, ya que pretende garantizar el gol aludiendo a la fragilidad y obsolescencia del venerable diskette. En realidad la unica esperanza de lo que hoy en dia esta vertido en papel es su digitalizacion, su conversion a bits, pues asi lo afirma elocuentemente un documentalista en este texto: http://jamillan.com/celage.htm

El segundo error es la asociacion de la industria llamada cultural con el pan de los autores. La realidad y es que autores, digamos escritores, hay muchos pero son una minoria los que viven de escribir, o sea de vender los derechos a la industria.

Sin ir mas lejos, la irrupcion de las camaras digitales ha barrido toda una venerable industria relacionada con las camaras de carrete de celuloide que, a no dudar, suponia una fuente de ingresos para muchisimas personas.

Algo similar sucede respecto a la industria basada en la produccion y distribucion de copias impresas ya que la tecnologia digital las ha tornado obsoletas, amen de que como ha quedado sentado en el punto precedente, solo la tecnologia digital puede dar fijeza al contenido de esas copias en papel.

Lo de que el trabajo de los escritores merece que pueda ser un medio de vida, opino que si, pero sin olvidar que es absurdo pretender que su suerte, su azar, sea distinto al de cualquier otra persona o industria.

5 Calomiro - 23/06/09 a las 06:20:09

Muy buen artículo, de acuerdo en casi todo, ni siquiera el tonto de turno que aparece para defender a la industria (en este caso editorial), a llamarnos a todos ladrones y a justificar el estado de cosas actual con el pobre, FALSO y ya más que debatido argumento de que los que nos bajamos cosas hacemos daño a los autores (seguramente escribe desde un pc con win pirata) ha podido rebatir sus argumentos, señor Cano…

Por cierto: hacemos en todo caso daño a la industria, y ese daño provocará que tarde o temprano los autores se liberen del yugo editorial y se comuniquen directamente con su público, cosa que ya está pasando; por no hablar del fenómeno del libro impreso por demanda; la misma lógica dice que el libro de papel acabará si no desapareciendo siendo un objeto residual para un uso puntual, como lo es hoy el mismo pergamino, como lo será dentro de nada la galleta de plástico, llámese CD,DVD, BD. La realidad es que el libro digital será dentro de nada, apenas los lectores sean mejores (más interactivos y sobre todo más baratos) una realidad masiva. Se venderán e-books, y se seguirán bajando de P2P, le joda a quien le joda, sobre todo a la industria, que es la única que se queja. Adaptarse o morir, señores dinosaurios.

¿Cuántos de los que me leen no se han bajado los libros de Harry Potas y/o los del sueco éste de moda y luego han ido al cine a ver si la peli es o no fiel al libro? ¿Cuántos no han regalado luego ese libro de moda en papel? Muchos. Soy de los que regalan libros de papel, la verdad es que no sé regalar otra cosa porque es lo único que controlo, pero también leo e-books porque no tengo dinero para comprarme todos los que me gustaría tener. Y cuando me cuadra, voy a la biblioteca. Una cosa no quita la otra.

Salvo que aquí, señor Cano, no se va al fondo del asunto, mejor dicho de otro asunto que tiene mucha relación con éste.

¿Se ha preguntado alguien por qué los niños siguen yendo a las escuelas con pesadas mochilas cargadas de libros, cuadernos, lápices y creyones cuando bien podrían ir sólo con un netbook a cuestas o incluso con un simple pendrive? Pues por una razón muy simple: la puta dictadura de las editoriales, que llegan incluso a gobernar sobre los planes de estudio de las ministerios, consejerías y centros de enseñanza. Si hay un medio natural para el libro digital ése es la enseñanza: el libro de papel no se puede editar, no se puede actualizar o compartir instantáneamente, no se le puede añadir contenido, en fin, no tiene las enormes ventajas y atractivos que la informática pone a nuestro alcance. Pero se les siguen vendiendo tochos de papel a los padres, a los que se les sigue sangrando cada año (tanto que es a veces la razón de la poca escolarización, los padres no pueden soportar ese gasto) y a los que se les imponen los libros de papel que las editoriales quieren, no los que los enseñantes quieren usar… Y lo mismo en la educación superior, oposiciones, etc. En plena supuesta era digital las tiendas de fotocopia siguen haciendo negocio, porque la gente no puede pagarse sus libros de texto en papel, porque el gran negocio de las oposiciones se sigue sosteniendo en el papel.

Lo que vengo a decir es que cualquiera que tenga relación con la enseñanza, desde un simple padre, sabe que las editoriales son una gran MAFIA. Repito: los culpables del atraso digital de nuestros países son esos que supuestamente defienden la cultura pero se aferran a modelos de negocio antiguo porque les importa menos el desarrollo cultural de nuestro pueblo que su propio beneficio. Y encima son tan estúpidos que se niegan a ver que el futuro ya está aquí, y que se puede seguir ganando dinero actualizando su modelo, con un simple cambio de formato. Los culpables del atraso tecnológico no son los gobiernos, sino como digo los que defienden modelos de negocio obsoletos. ¿De qué sirven planes de “alfabetización digital” si los niños tienen que seguir estudiando con (y sus padres tienen que seguir comprando) libros de texto en papel que encima casi nunca se acaban de leer porque no se cumple el plan de estudios? ¿De qué sirve una pizarra digital puesta en un colegio donde los alumnos tienen que tomar nota con lápiz y papel? Ya sé que hay sitios contados con los dedos donde la tecnología se está usando, conozco casos de colegios donde los niños tienen hasta blogs, pero como digo esos son casi experimentos puntuales que sólo sirven a esos niños y rellenan espacio en las noticias.

El día en que lo digital llegue a las escuelas empezaremos verdaderamente a avanzar. Mientras sigamos obligando a niños que nacen con una consola bajo el brazo y chatean desde el móvil, el pecé o el ciber a estudiar con libros de papel vendidos por una industria editorial que vive en la prehistoria seguiremos en el atraso. Y si les damos a los niños dispositivos con software propietario para que aprendan a atarse a una compañía desde pequeños y a ignorar que hay alternativas libres, seguirán igual de atrasados, por mucho que aprendan a manejar esos dispositivos.

P.S. Tiene su artículo alguna que otra falta de ortografía, señor Cano, disculpable pero, si quiere se las señalo.

6 Alberto - 23/06/09 a las 09:41:15

Calomiro, no creo que, como dices, las editoriales sean una mafia, simplemente cubren una demanda, y no son los editores los responsables de qué medios utilice el sistema educativo, que es una responsabilidad del gobierno.

Por otra parte, aún es pronto para hacer un gran cambio a ese nivel. Digitalización de contenidos, elección de formatos, dispositivos… no es sencillo, habrá un cambio gradual.

Hace tiempo que se están desarrollando programas piloto en entornos educativos para estudiar las reacciones de los alumnos, la versatilidad de los dispositivos y la adaptación de los contenidos. Por parte de la UOC (Universitat Oberta de Catalunya) los resultados parecen positivos, tanto, que una parte de los alumnos (8 de cada 20) se interesa por la compra del dispositivo.

Respecto al software, la mayoría de los ereaders y netbooks utilizan Linux.

7 Juan - 25/08/09 a las 14:55:32

Todos tenéis parte de razón, igual que yo, que en mi comentario no podré expresar la verdad absoluta.

Aunque no soy un gran lector, soy experto en informática y tengo conocimiento del estado de la tecnología.

Lo que quiero remarcar es:

- Con el precio que ha de pagar un padre por los libros de cada año, que además los cambian para que no sean reutilizados, podrían comprar un ordenador portátil a su hijo, incluso un e-reader nuevo cada curso. – Con el gasto en folios, bolígrafos, etc, les sobraría dinero para comprarles un pendrive y deportivas Nike si quieren.

Todo esto, sin contar el daño ecológico de tanta producción de papel. La realidad, como ya se ha comentado, se basa en el intento de subsistencia de empresas dedicadas a este negocio que tienen al gobierno cogido por los… No podemos achacar la pérdida de puestos de trabajo a la piratería, cuando precisamente han sido las empresas las que han buscado formas de sustituir a hombres por máquinas: donde está el hombre que te ponía gasolina? el que lavaba el coche?

Todo avance tiene sus consecuencias, pero la evolución se basa en adaptarse al medio, no en adaptar el medio a nuestras necesidades.

Por último quiero comentar que se confunde el software libre con el sistema operativo Linux: El software puede ser libre en cualquier plataforma (Mac, Windows, Linux, etc). Que tenga que pagar el coche para que sea mío no significa que tenga que cobrar a todo el que se suba…

8 Se ve venir - 16/09/09 a las 23:25:06

El comentario de Leah es muy pertinente, porque refleja esa letanía argumental a la que se agarra buena parte del sector editorial (afortunadamente no todo) para no afrontar la que viene. Muestra lo único que tienen en mente a pesar de todo lo que está ocurriendo a su alrededor. Así les va.

Es una lamentable repetición tropiezo tras tropiezo de lo que le ocurrió a la música:

- Cuando el auge del mp3 sacudió Internet, y la gente empezó a escuchar música en su ordenador, en su reproductor mp3, en su móvil… las discográficas, al ver desplazados sus donuts de látex y su cómodo y predecible modelo de negocio que vampirizaba los beneficios generados por sus músicos, se resistieron dando palos de ciego, llamando ladrones a todo el mundo, intentando parapetarse tras los músicos, e incluyendo estúpidas protecciones anticopia que provocaron aún más rechazo. Tuvo que venir Apple a hacer su trabajo, y ofrecer una tienda de música digital con la cual ya ganan más que la mayoría de las discográficas. Y las discográficas odian a Apple, pero se lo tienen merecido.

- El auge del libro digital comienza a sacudir Internet. La gente empieza a leer libros en sus portátiles, en lectores electrónicos, en teléfonos móviles… el sector editorial, al ver desplazado su controlado y predecible negocio de libros físicos tipo “primero te clavamos con la tapa dura y ya luego sacamos algo más baratito”, y que vampirizaba los beneficios generados por sus autores, se resiste dando palos de ciego llamando ladrones a todos, intentando parapetarse tras algunos autores, e intentando boicotear el negocio del ebook. Naturalmente, ha tenido que venir Amazon y Google a hacer su trabajo, y empiezan a dominar el negocio del libro digital, arrebatando el movimiento a los perezosos arrogantes que actuaron como las discográficas ante Apple.

Ya está muy bien explicado en el magnífico artículo. La gente demandó música digital, y la consiguió pese a las discográficas. ¿Quién hace dinero con la música digital? Quien la ofrece, ni más ni menos. Ahora la gente está demandando libros digitales, y los va a conseguir se los ofrezca el sector editorial o no por muchas maldiciones que exclame. ¿Que no reciben dinero por tener sus libros circulando en formato digital por el emule? No tienen más que ofrecerlos.

Quizá le duele más a este sector que a las discográficas porque lleva más tiempo funcionando así. Pero es lo que hay. Mejor que se cambien el chip, porque tal y como están descubriendo las discográficas, en el mundo digital las editoriales son útiles… pero no imprescindibles.

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