Terremoto Libranda ::

Publicado el 16/07/10

La puesta de largo de Libranda ha puesto en evidencia muchos de los problemas del sector en España. Sin pretenderlo, Libranda se ha convertido en el hashtag del despropósito, de la falta de comprensión del mercado y del divorcio de los lectores.

Bien es cierto que Libranda es un distribuidor digital y no una tienda, una confusión causada por su estrategia de comunicación y el planteamiento de su web. Pero también es cierto que replicar el papel del distribuidor físico en el negocio digital es rematadamente absurdo. Y es aquí donde comienzan, a mi juicio, todos los males.

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¿Qué esperaban los lectores al oir la cantinela de Libranda? A tenor de los comentarios publicados en Twitter, Menéame y varios hilos de distintos blogs, el público esperaba un centro donde localizar fácilmente libros digitales (de este siglo), un proceso de compra sencillo y la máxima compatibilidad a la hora de leerlo donde les diera la gana. Sin embargo se han encontrado con lo que parece una librería pero no lo es (recordemos, “distribuidor”), con dificultades para encontrar un título en alguna librería digital, con una barrera de precios que nadie alcanza a comprender y, como guinda, con un sistema de DRM notablemente complejo.

Creo que con toda la polvareda levantada deberíamos pensar menos en Libranda y abrir bien los ojos porque algo no se está haciendo bien en el sector editorial español.

En primer lugar, porque replicar los canales de distribución del libro impreso es un despropósito. Distribuidoras y librerías solucionan problemas del mundo físico. En el mundo virtual esos problemas no existen. Los conflictos a solucionar son bien distintos y es ahí donde conviene trabajar, no en preservar una “cadena de valor” que no aporta ningún valor.

En segundo lugar, porque la repentina ola de hacer epubs a precio de saldo puede acabar saliendo cara a los editores. ¿Por cuánto tiempo van servir esos archivos? ¿Tanto como sirvieron los mobi? ¿Tienen los editores control sobre sus activos digitales? Volvemos al debate de los repositorios, el xml, las bases de datos y las interfícies.

En tercer lugar ¿hay una estrategia de precios? Dándote una vuelta por las librerías digitales puedes encontrar joyas como esta: Millenium por casi 60 euros. Un archivo de usar y tirar, a fin de cuentas, a un precio desorbitado. Sin costes de impresión, sin papel, sin transporte… a ningún lector le importará si contiene 3 libros o 300 porque ya salieron corriendo. Tenemos la oportunidad de crear mercado, de usar libros comerciales sobradamente rentabilizados (por decirlo suavemente) para crear hábito y acercar los lectores a las nuevas plataformas, pero no parece que nadie esté por la labor. Al contrario, parece que quieran gritar a los lectores que no compren libros digitales, que no molesten, que compren papel o que igualmente pagarán lo mismo y ya verémos dónde les dejan leerlos.

Y en cuarto lugar ¿por qué llevan DRM? Los libros antes mencionados los puedes encontrar con Google en 5 segundos. Esos, y cualquiera que alguien quiera colgar por ahí. El DRM obviamente no lo va a impedir y la prueba es que hace años se encuentran en Internet los libros que no han digitalizado aún los editores. Con el DRM sólo ganan los pretendidos distribuidores, que lo emplean como mecanismo para encerrar en su negocio editoriales y librerías, y Adobe, que cobra sus comisiones por cada venta.

En contrapartida salen perdiendo los lectores, que se encuentran con un sistema complejo e incompatible y les hace dependientes de un ordenador y del software de Adobe para leer un libro. Y si pierden los lectores pierden los editores, porque la mala experiencia de compra les llevará a replantearse dónde buscar los libros la próxima vez. El DRM es un lujo que sólo pueden permitirse algunas súperempresas como Amazon y Apple porque cierran todo el círculo (ellos son la tienda y el dispositivo) y así logran que el DRM pase inadvertido (hasta que pretendas leer el libro en otro dispositivo). Fuera de ahí, es claramente una mala apuesta. Si de verdad preocupa eso que llaman piratería, no la alimenten más y ofrezcan un servicio de calidad donde el lector pueda encontrarse cómodo.

El último escollo que ha provocado más críticas es el proceso de compra, del que el DRM forma parte. Una vez más no se trata de un problema específico de Libranda (que tampoco pretende solucionar) sino más bien de malos desarrollos en las distintas tiendas online, un fallo que venimos observando desde que arrancaron las primeras librerías con el problema añadido del DRM. Si un cliente tiene que pasar por 5 pantallas distintas, descargar un programa desconocido, instalarlo y “definir autorizaciones de dispositivos” sólo para leer un libro es que no hemos entendido nada.

Actualizo el artículo para incluir algunos enlaces, ya los habíamos tuiteado pero no están de más:


Publicado por Alberto Cano - 16/07/10

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Comentarios [12]

1 Marina - 16/07/10 a las 20:36:59

“Cantinela” es incorrecto. “Cantilena” es correcto. Y sin Libranda.

2 Paco - 17/07/10 a las 08:49:17

Los que mejor conocen el negocio de la publicación son las editoriales porque se juegan su propio dinero. Basta de aconsejarles y criticar su estrategia. Si lo hacen mal, se arruinarán. Seguramente no piensan arruinarse por lo que todas estas críticas parecen más encaminadas a que nos den libros gratis que a ese pretendido interés por el sector que sabe cuidarse por sí mismo

3 Alberto - 17/07/10 a las 09:53:42

Es una opinión tan válida como las demás. Sin embargo también se podría argumentar lo mismo para las discográficas, por ejemplo, y mira cómo han ido las cosas.

Indudablemente conocen bien su negocio (seleccionar títulos, editarlos y apoyarlos) pero el entorno ha cambiado y esos cambios afectan no sólo a la comercialización sino a toda la columna vertebral del negocio.

Los distribuidores tradicionales también conocen su negocio y se han borrado ellos mismos del mapa. Y la mayoría de librerías de hoy no son más que tiendas que venden libros como podrían tener cualquier otra cosa en las estanterías por lo que no tienen ningún valor que aportar en la red. Otros en cambio han sabido ocupar un nicho y pueden conservar su valor en el nuevo mercado.

Algunos editores tienen ciertas ideas claras pero se ven presionados por agentes o atados por contratos que no les dejan operar. Otros sencillamente piensan que esto de Internet es cosa de cuatro gatos que además sólo quieren, como dices, libros gratis, ignorando claramente qué es lo que realmente quieren los usuarios, que no es más que un servicio cómodo y unos precios admisibles.

Incluso los precios dejan de ser un problema cuando el servicio es realmente bueno, como podemos ver en Safari Books o incluso en Amazon, que ya no tiene control sobre el PVP. Los libros de Amazon sólo sirven en su entorno pero éste es lo bastante cómodo, práctico y sencillo para sus lectores como para que eso no les importe.

4 Silvano Gozzer - 17/07/10 a las 10:30:07

Gracias por enlazar mi post Alberto. Aunque de estoy de acuerdo contigo en lo que dices creo que conviene matizar dos puntos.

El primero es respecto a los precios. El precio de los libros no es responsabilidad de Libranda pues cada editor fijó libremente el precio que quería poner a su producto (como siempre lo han hecho). Creo que la gente se ha quedado con los casos más sangrantes (como el de Millenium) pero lo cierto es que editoriales como Alfaguara han hecho una política de precios razonable.

Por otro lado, respecto al DRM, te olvidaste mencionar que los únicos que ganaron fueron los autores puesto que ellos fueron los primeros que se negaron a firmar los contratos de obras digitales si los libros no venían protegidos. Y esto es así en casi todo el mundo puesto que tanto Amazon, como Apple, como Barnes&Noble han utilizado sistemas DRM. Quizás Libranda debería haber apostado por un dispositivo propietario pero no creo que tenga la culpa del sistema tan espantoso que montó Adobe.

5 Alberto - 17/07/10 a las 10:46:03

Tienes mucha razón Silvano, lo comentaba justo antes, que algunos editores quieren apostar por un mercado más libre y cómodo, sin DRM, pero se han visto con las manos atadas bien por los agentes o bien por los autores directamente. El desconocimiento del mercado digital es el mismo en todo el sector, siempre con excepciones.

Ciertamente no todo es problema de Libranda, pero sí es cierto que su lanzamiento ha puesto en evidencia los problemas del sector en España y esa falta de entendimiento de los nuevos mercados que apuntábamos antes.

Respecto a los precios hay algunos muy razonables pero la tónica general es seguir el precio del papel y el caso de Millenium me parece, sencillamente, una aberración y una falta de perspectiva más que notable.

Libranda se ha diseñado para conservar el reparto de márgenes existente en el papel, cosa que no tiene sentido y encarece el precio del libro sin aportar nada.

6 Jordi - 17/07/10 a las 19:16:40

@Marina:
“Cantinela” es correcto. “Cantilena”, también. Consulta el diccionario de la RAE.

7 Gethzerion - 20/07/10 a las 12:39:27

Yo creo que el gran problema de Libranda es la incompatibilidad. Yo tengo un iPad y quiero leer los libros en él. Si Libranda no distribuye libros que funcionen en el iPad, sinceramente, yo no me voy a comprar otro dispositivo para poder leer los libros, como tampoco me voy a comprar un Kinddle para leer los de Amazon (en este caso hay un programa para el iPad que se llama igual y con el que los puedo leer).

Si no resuelven este problema, están condenados al fracaso. El precio no creo que sea un problema, si no venden los bajarán. Los libros que están por ahí “gratis”, tienen el problema de que no están bien digitalizados, o están en español latinoamericano, etc. por lo que a mi no me importaría pagar por un libro con tal de que esté igual que el de papel y ya pago los de papel.

Esperemos que lo resuelvan cuando Libranda deje de ser BETA, aunque lo dudo.

Saludos

8 Alvaro [teleforma.me] - 20/07/10 a las 14:00:02

La industria editorial lo que trata de proteger son sus márgenes, como antes hizo la discográfica. El paso a los ebooks implica un mercado con menos fricciones, más eficiente y necesariamente una caída de precios… y no están dispuestos a eso.

Es cierto que Amazon, Apple y B&N protegen sus libros, pero no te hacen la vida imposible con ello. La experiencia de compra en un Kindle (tengo uno) es increiblemente fluida. La gente no compra menos libros en Kindle, al contrario, aumenta su consumo: los libros salen más baratos en muchos casos y su disponibilidad es inmediata.

Es cierto que Amazon ya no regula los precios en su tienda, pero curiosamente esto no se ha traducido en un aumento generalizado. Más bien al contrario, se están produciendo un escalado lógico de precios. Puedes encontrar muchos bestsellers a precios por debajo de los 5$ y algunas novedades están a más de 12$.

Precio y conveniencia. Esas son las claves.

IMHO si esto continúa así habrá una huída de autores españoles a Amazon, Sony, B&N, etc… probablemente la emergencia de una figura nueva, un editor 100% online que les provea de los servicios de edición digital y promoción online, ya sea por porcentaje o previo pago.

Seguro que los autores consagrados se hacen los remolones, pero en cuanto un early adopter se salte a la industria editorial local y levante la liebre de lo que se saca vendiendo ebooks a nivel mundial… la desbandada va a ser en plan ¡tonto el último!.

Muy interesante echarle un vistazo al blog de Jack Konraht, un midlister norteamericano que ha abrazado los ebooks con muy buenos resultados:

http://jakonrath.blogspot.com/

y no es ni mucho menos el único.

9 pacorramos - 20/07/10 a las 16:43:12

En Internet hay cada vez más webs de música donde puedes comprar y descargar legalmente música en formato MP3, sin DRM ni ningún otro tipo de restricción en absoluto, y donde incluso tus compras quedan registradas en tu cuenta para que puedas volver a descargarlas tantas veces que quieras.
Ese va a ser también, irremisiblemente, el futuro de los ebooks, les guste a las grandes editoriales o no, y les guste a los señores de Adobe o no. Pero depende de nosotros, los consumidores, que ese futuro tarde más o menos en llegar: si todos nos negamos en redondo a comprar nada que lleve DRM, no cabe duda de que podemos contribuir a acelerar ese proceso. Pero en cualquier caso, eso ya no lo para ni Dios.

10 G.A. - 02/08/10 a las 14:19:01

Todos los que tanto critican los precios de los libros digitales creo que no tienen mucha idea de lo que cuesta producir un libro. Leyendo las opiniones de muchos blogs parece que las editoriales lo único que hacen es recibir los manuscritos de los autores e imprimirlos tal cual…Informaros mejor y luego opinad. Además, que como dice Silvano Gozzer, las editoriales son las que marcan los descuentos para Libranda. Como siempre, llaman la atención los más caros, pero hay muchos a 6 y 8 euros… y los descuentos son de un 30%…no me parece abusivo.

11 Mp - 02/08/10 a las 15:28:16

¡hola! Tengo un iPad, y me gustaría comprar libros para leerlos en el iPad, siempre he comprado libros, pero ya no se donde ponerlos, por eso me pareció fantástico el iPad, pues me daba prestaciones, sobre todo cuando viajo, ordenador y lector de libros, ya no llevare peso en la maleta, pensé, pero ahora me encuentro conque no se donde comprar libros actuales, en fin no todo el mundo piratea, pero si al final abusan, pues no se, lo encuentro de una miopía total, el poner semejantes precios, si alguien me puede decir donde comprar y descargar libros actuales para el ipad se lo agradeceré muchísimo

12 Javier González - 13/09/10 a las 12:47:47

Para Mp.
Supongo que ya lo habrás descubierto porque tu comentario es de principios de agosto. En Apple Store en la categoría “Libros” ya puedes encontrar títulos de algunos autores nacionales.
Entre ellos los de un servidor: “Un día de gloria” y para finales de septiembre principios de octubre un segundo título: “La quinta corona”. Y a un precio increíble: 1,59 €.
Los pocos autores que ya estamos publicando así esperamos que cunda el ejemplo, que otros autores se animen y que el encuentro autor/lector sea mucho mas eficaz. Y mucho mas barato ;)

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