Kindle no convence en Princeton ::
29/09/09. Leer el artículo original en if:book.
La tinta o papel electrónico proporciona una experiencia de lectura equivalente al papel, sí. Y aporta muchas ventajas, sí. Pero aún no es como el papel papel para determinados usos.
Uno de los proyectos pilotos de Amazon con las universidades, concretamente Princeton, destaca las carencias del dispositivo y de la propia tecnología en el ámbito académico. Se trata de una prueba donde los libros de estudio se sustituyeron por ediciones digitales que los alumnos utilizan con el dispositivo Kindle DX, de gran pantalla.

Las críticas se centran en la lentitud del dispositivo (no es la primera vez que se critica este punto) y muy especialmente en la carencia de funciones capaces de sustituir la interacción tradicional del alumno con el papel: subrayar contenidos, añadir anotaciones, pegar post its etc. Algunas de estas funciones no son posibles, y otras son demasiado lentas y aparatosas.
El mensaje más claro es la necesidad de comenzar a trabajar adecuadamente la interfaz de usuario, que es demasiado simple todavía en todos los dispositivos. Una cosa es seleccionar un libro de una lista y pasar páginas (hasta ahí bien) y otra muy distinta inteactuar con el contenido de forma dinámica.
En segundo lugar, es necesario comenzar a implementar una tecnología superior: mejores procesadores, más memoria, mejoras en el firmware y todas esas cosas que hacen funcionar un gadget electrónico mejor o peor.
En conclusión, aún queda bastante camino por recorrer hasta que tengamos dispositivos lo suficientemente avanzados y versátiles como para obtener un rendimiento alto en este tipo de entornos.
Sin embargo es posible que la solución para el entorno educativo pase más por dispositivos tipo tablet con pantallas de nueva generación, capaces de comportarse como una pantalla de ordenador o como una de tinta electrónica según la necesidad de cada momento.
