Libros impresos ¿hasta cuándo? ::
15/06/08. Leer el artículo original en Exact Editions.

El Guardian publicó recientemente un artículo de Richard Charkin, director ejecutivo de Bloomsbury, en el que se mostraba convencido de que hay libros para rato:
Continuará habiendo un mercado para los libros impresos durante muchísimo tiempo. Creo que la mayoría de la gente seguirá prefiriendo tener entre manos, palpar, atesorar, regalar, exhibir y leer libros impresos.
En el campo contrario, Ediciona publicó el otro día un interesante post titulado En el futuro, los libros serán como los caballos, en el que Jeff Bezos compara la atracción que sentimos por los libros impresos en papel con el amor que despiertan los caballos:
Seguro que también hay gente que ama a sus caballos, pero no vas a ir montado al trabajo porque le tengas mucho cariño a tu caballo. Nuestro trabajo es construir algo mejor que un libro físico.
Ahora, Adam Hodgkin escribe en el blog Exact Editions:
Aunque hay momentos en que me siento inclinado a coincidir con Charkin, bien podría ser que estuviera equivocado. He aquí cinco razones por las que los libros impresos pueden desaparecer (en gran medida) del panorama editorial.
Resumiendo bastante, estas razones son:
1. La ley de Moore. ¿Cómo podrán los editores responder a un canal de distribución que mejora (más barato, mayores beneficios, mayor capacidad, más valor) a un ritmo del 50% anual? Va a ser muy difícil que los libros impresos se mantengan en un estado de “coexistencia pacífica” durante mucho tiempo.
2. A medida que nuestro entorno cultural se desplaza hacia la red, ¿podemos creer que los libros serán el único formato de la cultura de masas que seguirá siendo analógico?
3. La energía. Los libros consumen mucha energía. ¿Seguirán siendo tan populares cuando cuesten 50 euros? Esto puede ocurrir si el barril de petróleo llega a los 300 dólares.
4. Las ediciones digitales empezarán en algún momento a considerarse mejores/más útiles que los libros impresos, y esto reforzará la ley de Moore.
5. Las bibliotecas se están digitalizando con entusiasmo, y serán mucho mejores de lo que ahora podemos imaginar. La literatura digital traerá la edad de oro de las bibliotecas, y todos utilizaremos servicios de biblioteca digital.
En estos momentos, los capitanes de las editoriales sienten la necesidad de ser cautelosos y asegurar a sus mercados y a su público que el cambio será gradual y no disruptivo. Pero si el cambio es disruptivo e inminente, las editoriales que ya se han preparado para la distribución y el márketing digitales tendrán ventaja. Creo que la mayoría de los editores lo saben, y saben también que no están preparados para este escenario.