Los editores opinan del libro digital ::

10/02/09. Leer el artículo original en El País.

Sólo grandes momentos mediáticos como el lanzamiento del nuevo Kindle llevan a la actualidad española la profunda transformación por la que pasa el sector editorial.

Arañando la superficie, los medios hablan del nuevo Kindle, y arrancan declaraciones a responsables de la edición española.

Las declaraciones oscilan entre una preocupante falta de conocimiento y atención a los cambios que están afectando al sector, y un tono más positivo, incluso entrando en terreno de experimentación, pero la sensación general sigue siendo de cierta desorientación.

En tono positivo, una portavoz no identificada de Santillana parece verlo con claridad “El futuro está ahí” y apela a la prudencia:

La cuestión es dar con el formato más universal.

El formato del libro digital es un asunto de máxima importancia, pero el camino ya está tomado. El grupo IDPF se encarga de ello con el desarrollo y soporte del formato ePub, cada vez más popular, y que cuenta con el respaldo de los principales grupos editoriales a nivel global. Ya pueden leerse libros ePub en casi todas las plataformas (varios ebooks de tinta electrónica, iPhone, móviles, ordenadores, etc.)

La valenciana Pre Textos dice estar ya desarrollando libros digitales, y otros como Periférica permite ya la copia digital no comercial de sus títulos. El grupo edi.cat hace tiempo que está preparando su plataforma.

En otro extremo parece estar Roca Editorial, según declaraciones de Blanca Rosa Roca:

No se trata tanto de saber en qué sistema o quién lo promueve, como de un tema de seguridad (que no se pueda piratear) y de crear un modelo de negocio. Por no saber, la mayoría de los agentes literarios saben ni gestionarte el tema por más que tú pidas esos derechos

La cuestión de la seguridad es una lógica preocupación por parte del editor, pero es también el reflejo de un absoluto desconocimiento de los medios digitales. Nos guste o no, esa seguridad absoluta a la que apela, sencillamente no existe. Y no sólo es así, el camino del DRM (contenidos bloqueados con gestión de derechos digitales) está sembrado de fracasos. Ha fracasado en la industria de la música. Ha fracasado en la industria del cine. Y ha fracasado también en el industria del videojuego.

No hay contenido digital que pueda escapar de la copia no autorizada, porque el camino no son las barreras, sino los puentes. Los que ponen muros están fracasando, uno detrás de otro, mientras que los que ofrecen facilidades, triunfan. Recomendamos leer algunas noticias sobre DRM.

Y el asunto de los derechos digitales, es el pez que se muerde la cola. Los autores no quieren vender derechos digitales a editores que no hacen nada por vender esos libros digitales. Lógico. Muchas agencias están en un terreno desconocido pero no hacen nada por alumbrar el camino. Y los editores quieren tener todos los derechos sin dar nada a cambio.

Cuando nadie ocupa un hueco de mercado que se le supone suyo, lo hace otro por ley de mercado. Y aquí está el asunto de Carmen Balcells y Leer-e.

La famosa agencia literaria Carmen Balcells ha vendido los derechos digitales de sus autores a un tercer actor, Leer-e, la empresa española que está tratando de mover el libro digital en este país.

Leer-e es distribuidora de lectores de tinta electrónica, pero se encontraba con un problema: los editores se están resistiendo a publicar libros digitales. Y Carmen Balcells tiene una idea bastante clara del negocio a estas alturas, y no pensaba dejar los derechos digitales de sus autores en un congelador.

Así que el resultado ha sido un acuerdo con Leer-e, que sí se está moviendo en el escenario, para dar salida a esos libros digitales.

Según conversaciones con el director de Leer-e, Ignacio Latasa, no parece estar entre sus objetivos la comercialización de libros digitales, sino el soporte, pero en tanto nadie mueve ficha, se ve obilgado a buscar salidas a esos libros, que finalmente esperan que comercialicen los editores.

Así que las preocupaciones por asuntos fundamentales como el formato de libro digital, la protección anticopia, los derechos digitales de los libros, o los modelos de negocio no son en realidad grandes dudas de futuro.

Está sucediendo, y cada vez a un ritmo más acelerado. El sector se está transformando, y muchos están ya tomando las riendas de esta transformación.


Publicado por Alberto Cano - 10/02/09

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Comentarios [4]

1 aharon - 10/02/09 a las 13:47:51

Curioso. No me parece que ninguno de ellos tenga una idea nueva sobre el modelo de negocio o sobre un uevo futuro, sino que se anclan en la consideracion de cuales son las dificultades de proseguir con el viejo modelo en una nueva situacion. Imagino que es una fase de transicion o bien que no existe un cambio profundo en la era digital. Por otro lado, os propongo est lectura: http://theharperstudio.com/2009/02/why-e-books-cost-money-to-publish/
Un saludo y perdon por los acentos (teclado extranjero).

2 Caron - 11/02/09 a las 12:26:03

Recientemente intenté (sin éxito) ponerme en contacto con Leer-e para pedir información detallada sobre la venta de los libros de Balcells… Especialmente, sobre el DRM que llevarían, formatos disponibles, etc.

Como he dicho, no he recibí respuesta a mi carta, pero navegando por la web de Leer-e, corríjanme si me equivoco, compruebo que:

1) Los libros descargados están todos en formato Mobipocket, sin tener disponibles otras versiones (¿alguien dijo ePUB?).

2) Los libros descargados tienen un límite en cuanto al número de dispositivos en los que puedes leer la obra. Teniendo en cuenta que los lectores dedicados aún no han desembarcado de lleno en España (¿2009? a ver si es verdad), se me ocurre que este límite condena al comprador a leer el libro en el ordenador en el que se lo ha descargado y poco más.

3 Jordi - 12/02/09 a las 18:29:45

aharon: yo también tengo la sensación de que lo primero que se plantean los editores es la manera de mantener el modelo de negocio digamos “tradicional” en el nuevo entorno digital sustituyendo los libros de papel por ficheros digitales, y aunque pienso que esto no puede dar grandes resultados, al menos de momento, le veo una parte positiva porque sirve para ir introduciéndose en el juego.

Por lo demás, no me cabe duda de que estamos en una fase de transición que conducirá a nuevos modelos. Me parece imposible que no exista “un cambio profundo en la era digital”.

 

Caron: tocas un punto clave. La pantalla del ordenador no es un medio apto para la lectura de ebooks, al menos para mí (me refiero a lectura sostenida, no a consultas o búsquedas de información); por otra parte, no parece que haya una masa crítica de lectores españoles provistos de un dispositivo de lectura dedicado, y en España aún no se han empezado a explotar los teléfonos móviles como plataforma de lectura… En resumen, que el mercado aún parece muy verde (en comparación con el de los libros impresos), y en estas condiciones todo lo que sea ponerles trabas a los early adopters es mala política.

4 Jorge Ruiz - 21/02/09 a las 01:20:00

Por si sirve de algo, algunos editores pequeños estamos ya trabajando desde hace dos años en este asunto (http://bibliodiversos.blogspot.com).
Nuestra editorial comenzará en dos meses a publicar libros-e de nuestro catálogo. Opinamos que la mejor protección es un precio asequible para el lector, que le haga desistir de copiar, aunque esto, como bien decís, es inevitable.

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